En el capítulo II del Código de Familia de Cuba, “De las relaciones conyugales” se sitúan los múltiples derechos y deberes que el matrimonio origina entre los cónyuges, a partir del momento de su formalización y durante toda su existencia, algunos de estos derechos y obligaciones se prorrogan aún mas allá de la disolución en los casos de divorcio, y mantienen cierta resonancia y valor también en determinadas ocasiones, después de formulada una declaración de nulidad.

Entre estos derechos y deberes que revisten un carácter preferentemente personal el Código de Familia  regula los siguientes:

1.-El derecho y obligación de convivencia o comunidad de vida, en el caso cubano más que convivencia, se regula la exigencia de comunidad de vida, al disponerse en el segundo párrafo del artículo que los cónyuges siempre que exista un motivo justificado, pueden mantener hogares diferentes.

2.- El derecho y obligación y de recíproca lealtad.

3.-El derecho y obligación de asistencia y mutuo auxilio entre los cónyuges; que el el nombrado mutuo auxilio y que se desarrolla y diversifica en un conjunto de atenciones, cuidados, consideraciones, cooperación social y económica de índole tan variada, que casi ninguna norma legal puede entrar a detallarlos, son considerados de forma integra, no obstante, existe un consenso en determinar como aspecto fundamental de estos deberes recíprocos el concerniente a los alimentos y otras necesidades de índole económica.

4.-El derecho y obligación de los cónyuges, dentro y fuera del hogar, en cuanto a su autoridad recíproca y al ejercicio de profesiones y ocupaciones, y a la representación de la familia.

Estos derechos y deberes no pueden ser excluidos ni modificados sustancialmente por los cónyuges en ningún caso, aunque tal modificación o exclusión sí podría dar lugar a la ejecución de una acción conducente a la extinción del matrimonio mediante acción de divorcio por justa causa. Los efectos legales del matrimonio inciden en el plano económico o patrimonial y del estado de familia, surgiendo derechos sucesorios para el contrayente supérstite en caso de muerte del otro y por esa misma causa, derecho a ser pensionado por la seguridad social. Tanto en el caso de muerte, como inter – vivos surge el derecho a liquidar la comunidad matrimonial de bienes. Los hijos habidos de la unión, se presumen como comunes, y en caso de muerte, se confiere al contrayente supérstite, la calificación en la práctica del Derecho de viudo o viuda.